El 11 de diciembre de 1925, el papa Pío XI firmó la encíclica Quas Primas, con la que instituyó la fiesta de Cristo Rey.
“Cristo tiene poder sobre todas las criaturas; y este poder no sólo lo ejerce sobre los católicos o sobre los bautizados, sino también sobre todos los ℎombres.” (n. 18)
El Papa insiste en que el reinado de Cristo no se funda en el poder, sino en la caridad y la verdad:
“El Reino de Cristo es espiritual y se refiere a las cosas espirituales… consiste principalmente en la vida de la gracia y en la observancia de la ley divina.” (n. 15)
Como signo catequético y pastoral, el Papa instituyó la fiesta de Cristo Rey del Universo, para recordar que el Reino de Cristo no se impone por la fuerza, sino que se edifica desde la verdad, la justicia y la caridad.
A un siglo de aquel acontecimiento, es una ocasión providencial para volver a leer Quas Primas y redescubrir la fuerza actual de su mensaje.
Nosotros que nos ponemos en manos de nuestro Señor Jesucristo en la Cruz desde donde reina a su pueblo, pedimos a Dios que el amor, la caridad y la paz se actualicen cada día en el mundo para el hombre, en su peregrinaje hasta la vida eterna, viva como quiso Dios, en la felicidad de creer en Él, con paz y con el amor de Cristo.
En este domingo, fiesta por la Solemnidad de Cristo Rey del Universo, recemos un padre nuestro, avemaría y gloria por estas intenciones.