El 21 de febrero, nuestro hermano mayor y nuestra diputada de cultos han asistido a la misa de difuntos por el eterno descanso de doña Carmen Muñoz, madre del Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Teodoro León Muñoz, obispo auxiliar de Sevilla. A su término, pudieron darle personalmente, el más sentido pésame en nombre de toda nuestra hermandad.
Tras esta misa, han tenido el privilegio de participar en el retiro de Cuaresma convocado por el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. José Ángel Saiz Meneses, Arzobispo de Sevilla, dirigido especialmente a los hermanos mayores y miembros de las juntas de gobierno y consejos locales de las hermandades y cofradías de la Archidiócesis.
El encuentro se ha desarrollado en la Santa Iglesia Catedral de Sevilla, en un ambiente de profunda oración, reflexión y fraternidad cofrade.
Durante la jornada, Mons. Saiz Meneses ha desarrollado una meditación centrada en cuatro puntos fundamentales que debemos tener especialmente presentes esta Cuaresma, inspirados en las orientaciones del Papa León XIV:
1. Liturgia:
Se ha insistido en redescubrir la centralidad de la liturgia como fuente y culmen de la vida cofrade. No se trata solo de preparar procesiones o cultos externos, sino de vivir la Semana Santa desde la Eucaristía, la Palabra y los sacramentos. El Arzobispo ha animado a que las hermandades hagan de sus cultos cuaresmales un verdadero espacio de encuentro con Cristo, evitando que se conviertan en meros actos sociales o tradicionales vacíos de contenido espiritual.
2. Escuchar:
En línea con el lema sinodal y las palabras del Papa, se ha subrayado la importancia de escuchar —escuchar a Dios en la oración silenciosa, escuchar a los hermanos en la hermandad, escuchar a los pobres y a los que sufren en nuestras calles—. Esta Cuaresma ha de ser tiempo de atención al otro, de salir al encuentro del que está alejado, del que duda o del que sufre soledad. El hermano mayor ha de ser el primero en practicar este arte del escuchar con humildad y disponibilidad.
3. Ayuno:
Más allá del ayuno alimenticio preceptuado, se ha invitado a un ayuno interior: ayuno de egoísmo, de críticas destructivas, de divisiones en las hermandades, de mundanidad y de superficialidad. Ayuno que libera espacio para Dios y para el hermano. Se ha recordado que el ayuno cuaresmal debe unirnos más a la Cruz de Cristo y hacernos solidarios con los que pasan hambre material y espiritual.
4. Comunión:
Punto culminante de la reflexión: la Cuaresma nos prepara para la Pascua de la comunión plena con Cristo y entre nosotros. Se ha exhortado a fortalecer la comunión en las hermandades (entre hermanos, con los sacerdotes asesores, con la Iglesia diocesana), a superar cualquier tipo de enfrentamiento o protagonismo, y a vivir la fraternidad como signo visible del Evangelio en la sociedad sevillana.
El Papa León XIV ha recordado que las cofradías son “escuelas de comunión” en un mundo fragmentado.
La jornada ha incluido momentos de oración comunitaria, adoración eucarística y una celebración de la Penitencia que ha permitido a muchos hermanos mayores reconciliarse con el Señor y renovar su compromiso cofrade.
Agradecemos a Dios este tiempo de gracia y al Arzobispo su cercanía y su palabra lúcida y exigente. Que esta Cuaresma 2026 sea para todos los presentes —y para nuestras hermandades— un auténtico camino de conversión, de modo que lleguemos a la Semana Santa con el corazón más configurado a Cristo crucificado y resucitado.






