En la tarde de ayer, los más pequeños de nuestra Hermandad vivieron un momento de íntimo recogimiento antes de la apertura del Solemne Besapiés previo al traslado.
A solas con el Señor, nuestros infantiles pudieron sentir su cercanía, rezándole, cantándole y, sobre todo, comprendiendo desde la inocencia el gran sacrificio que hizo en la Cruz por todos nosotros.
Queremos agradecer de corazón la labor de los encargados del grupo, Cristian López y Rocío Zamora, así como la inestimable ayuda de María Dolores Poyato y Rafael Marchena, por guiar a los niños en este encuentro tan lleno de fe y ternura.
Que el Sto. Cristo de la Vera Cruz y su madre, Nuestra Virgen de los Dolores en su Soledad Coronada, los guarden y los protejan hoy y siempre.