Hoy nuestro corazón se llena de alegría y gratitud por la hermosa visita que hemos tenido esta mañana en nuestra iglesia.
Una representación muy especial de la Fundación TAS y del grupo de la Tercera Edad vinculado a la Ley de Dependencia, ha querido acercarse a los pies de nuestro Amantísimo Titular para besar sus pies y depositar ante Él sus oraciones, sus ilusiones y su cariño.
Ver a estas personas, muchas de ellas con limitaciones físicas, pero con un alma inmensa y una fe inquebrantable, postrarse ante el Cristo de la Vera Cruz y a las plantas de Nuestra Bendita Madre, ha sido un momento de profunda emoción para todos los presentes.
Cada beso, cada mirada, cada lágrima contenida ha sido un testimonio vivo de que el amor a Cristo no conoce barreras ni edades.
Gracias de corazón a la Fundación TAS por su labor incansable en favor de las personas con diversidad funcional y a todo el grupo de mayores por elegir nuestro besapiés como lugar de encuentro con el Señor.
Que el Santísimo Cristo de la Vera Cruz y Nuestra Virgen de los Dolores en su Soledad Cornada, en su infinito amor, os bendigan, os den fuerzas en vuestros días y os guarden siempre bajo su protección.
