La semana previa a la Semana Santa comienza con la Palabra.
Como es tradición, el traslado de nuestro amantísimo titular a su paso procesional llega cada año envuelto en la devoción y el amor a Cristo nuestro Señor de la Vera Cruz.
Con la caridad que brota de su costado traspasado, emerge el Señor desde las plantas de su bendita madre coronada, portado por sus hijos costaleros.
En la celebración de un culto de regla se lo más íntimo, la música en directo y los rezos de nuestro director espiritual, hacen de esta cita veracrucista un momento de recogimiento y ferviente devoción de su pueblo.



